El Códice Ramírez

Esta semana comenzaremos una serie sobre los 32 dibujos del Códice Ramírez, en donde descubriremos cómo cada detalle de cada lámina nos revela una historia, un lugar, un personaje o un acontecimiento.

Aunado a lo anterior, veremos qué nos dice el respectivo capítulo del Códice Ramírez al que hace alusión la imagen.

Este códice, junto con el de Fray Diego Durán, el de Alvarado Tezozómoc y los jesuitas Juan de Tovar José de Acosta, son los que están basados en la Crónica X, por esto, guardan mucha similitud uno de otro sin dejar de tener ciertas diferencias o alcances, posiblemente por que alguno escribió menos o derivado de que solo esta parte es la que se ha encontrado hasta el momento o representaban intereses diversos.

Pero, ¿por qué se llama Códice Ramírez? Es en honor al bibliógrafo José Fernando Ramírez, quien tuvo la enorme fortuna de encontrarlo en la Ciudad de México, en el Convento Grande de San Francisco, en el año de 1856.

El original consta de 269 fojas con letra del siglo XVI en formato de 23 y 25 centímetros. Distribuida en dos columnas, una escrita y una en blanco, posiblemente para anotarlo en náhuatl, pero no se hizo. La original encentra en la bóveda del Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia den Instituto Nacional de Antropología e Historia, en la Ciudad de México.

El mismo José Fernando Ramírez nos escribe una advertencia fechada el 10 de septiembre de 1860 y nos dice que lo rescató del convento cuando los liberales y la Guerra de Reforma estaban enfocadas en el anticlericalismo, sin detenerse a pensar que ellos resguardaban una biblioteca impresionante. Podemos notar por la fecha que fue en plena Guerra de Reforma. Lo anterior se dio gracias a que el ministro de fomento, ante un altercado que se dio en el convento el 16 de septiembre de 1856, les pidió a José Fernando Ramírez y a Manuel Orozco y Berra, que rescataran los materiales más valiosos antes de que derrumbaran el convento.

Cabe señalar que otro de las grandes obras que publicó José Fernando Ramírez fue también el Códice Durán, en 1867 a petición del Emperador Maximiliano de Habsburgo. Es sumamente interesante que cuando está escribiendo la introducción para la publicación del libro de Durán, el 01 de enero de 1867, a pocos años del fusilamiento de Maximiliano, se confiesa y dice el José Fernando Ramírez que tiene que exiliarse por su seguridad:

“Los graves acontecimientos que se precipitan a mi derredor y me lanzan a tierras extrañas, exigen que corte donde la cisura no parezca violenta, así como me cargan con la ingrata tarea de escribir estos renglones , entre los azares y congojas de la situación. Por lo demás, la partición no es violenta, evita la pérdida del trabajo y gastos impendidos, dándonos, a lo menos, completo el primer período de nuestra historia… Sus materiales estaban suficientemente preparados y adelantados para no interrumpir la impresión; más en la incertidumbre de mi porvenir y de la posibilidad de procurarme en el extranjero los medios.” (Durán, Tomo I, Introducción, p. XV).

En sus anotaciones, fechadas el 14 de mayo de 1876, Alfredo Chavero indica que tanto el dominico Fray Diego Durán, Alvarado Tezozómoc y los jesuitas Juan de Tovar José de Acosta, se basaron en este libro del Códice Ramírez, llamado en realidad Relación de los indios que habitan esta Nueva España según sus historias.

Precisamente son Alfredo Chavero y Manuel Orozco y Berra quienes deciden nombrar a esta Relación con el nombre de Códice Ramírez, en honor a José Fernando Ramírez, quien vivió en Alemania y murió allá en 1871 al auto exiliarse a Alemania por haber servido para el Imperio de Maximiliano.

El llamado Códice Tovar, por encargo del José Acosta, retomó su trabajo que había dejando pendiente por encargo del virrey Martín Enríquez de Almanza, entre los años 1568 y 1589. Cuando lo retoma, intercambia puntos de opinión con un fraile dominico y con esto logra completar lo que conocemos como el Códice Ramírez. Este fraile dominico se llamada Fray Diego Durán.

Aquí es donde entra el debate entre cuál fue primero, quién le copió a quién, si Durán a Tovar o Tovar a Durán o a Álvaro Tezozómoc, algo que posiblemente nunca sabremos.

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