
Descripción de la imagen:
Esta es la escena que simboliza el escudo nacional de México más de quinientos años después de la leyenda o mito que dice que Huitzilopochtli les mostró un águila sobre un nopal.
De acuerdo con el Códice Ramírez, el Águila no está devorando una serpiente, sino que está con una pájaro, tótotl, entre sus garras.
La vemos erguida y posada sobre el nopal, el cual como raíz tiene el corazón de Copil.
Debajo del nopal, podemos ver la laguna, en la que abundan peces y uno ya está pescado con la lanza de uno de los mexicas.
Está rodeado por los cuatro principales señores de los mexicas, quienes los guiaron hasta este punto prometido, sobre el que fundarían Tenochtitlan.
Lo que nos dice el Códice Ramírez sobre el dibujo 4:
“Ya estarán satisfechos cómo yo no les he dicho cosa que no haya salido verdadera y han visto y conocido las cosas que les prometí verían en este lugar, donde yo les he traído, pues esperen que aún mas les falta por ver; ya acuérdense cómo les mandé matar a Copil, hijo de la hechicera que se decía mi hermana, y les mandé que le sacaran el corazón y lo arrojaran entre los carrizales y espadañas de esta laguna, lo cual hicieron: sepan pues que ese corazón cayó sobre una piedra, y de él salió un tunal, y está tan grande y hermoso que una águila habita en él, y allí encima se mantiene y come de los mejores y más galanos pájaros que hay, y allí extiende sus hermosas y grandes alas, y recibe el calor del sol y la frescura de la mañana. Vayan allá a la mañana que hallarán la hermosa águila sobre el tunal y alrededor de él verán mucha cantidad de plumas verdes, azules, coloradas, amarillas y blancas de los galanos pájaros con que esta águila se sustenta, y a este lugar donde hallen el tunal con la águila encima, le pongo por nombre Tenochtitlan.
Este nombre tiene hasta hoy esta ciudad de México, la cual en cuanto fue poblada de los Mexicanos se llama México que quiere decir lugar de los mexicanos, y en cuanto a la disposición del sitio se llama Tenochtitlan, porque tetl es la piedra y nochtli es tunal, y de estos dos nombres componen tenochtli que significa el tunal y la piedra en que estaba, y añadiéndole esta partícula tlan, que significa lugar dicen Tenochtitlan, que quiere decir lugar del tunal en la piedra.
Otro día de mañana el sacerdote mandó juntar todo el pueblo hombres y mujeres, viejos, mozos y niños sin que nadie faltase, y puestos en pie comenzó a contarles su revelación encareciendo las grandes muestras, mercedes que cada día recibían de su Dios con una prolija plática, concluyendo condecir que “en este lugar del tunal está nuestra bienaventuranza, quietud y descanso, aquí ha de ser engrandecido y ensalzado el nombre de la nación mexicana, desde este lugar ha de ser conocida la fuerza de nuestro valeroso brazo y el ánimo de nuestro valeroso corazón con que hemos de rendir todas las naciones y comarcas, sujetando de mar a mar todas las remotas provincias y ciudades, haciéndonos Señores del oro y plata, de las joyas y piedras preciosas, plumas y mantas ricas etc. Aquí hemos de ser Señores de todas estas gentes, de sus haciendas, hijos e hijas; aquí nos han de servir y tributar, en este lugar se ha de edificar la famosa ciudad que ha de ser Reyna y Señora de todas las demás, donde hemos de recibir todos los Reyes y Señores, y donde ellos han de acudir y reconocer como a suprema corte.
Por tanto, hijos míos, vamos por entre estos cañaverales, espadañas y carrizales donde está la espesura de esta laguna, y busquemos el sitio del tunal, que pues nuestro Dios lo dice no duden de ello, pues todo cuanto nos ha dicho hemos hallado verdadero. Hecha esta plática del sacerdote, humillándose todos, haciendo gracias a su Dios, divididos por diversas partes entraron por la espesura de la laguna, y buscando por una parte y por otra, tornaron à encontrar con la fuente que el día antes habían visto y vieron que el agua que antes salía muy clara y linda, aquel día manaba muy bermeja casi como sangre, la cual se dividía en dos arroyos, y en la división del segundo arroyo salía el agua tan azul y espesa, que era cosa de espanto, y aunque ellos repararon en que aquello no carecía de misterio, no dejaron de pasar adelante á buscar el pronóstico del tunal y el águila, y andando en su demanda, al fin dieron con el lugar del tunal, encima del cual estaba el águila con las alas extendidas hacia los rayos del sol, tomando el calor de él, y en las uñas tenía un pájaro muy galano de plumas muy preciadas y resplandecientes. Ellos como la vieron, se humillaron, haciéndole reverencia como à cosa divina, y el águila como los vio, se les humilló bajando la cabeza à todas partes donde ellos estaban, los cuales viendo que se les humillaba el águila y que ya habían visto lo que deseaban, comenzaron a llorar y hacer grandes extremos, ceremonias y visajes con muchos movimientos en señal de alegría y contento, y en hacimiento de gracias decían, ¿dónde merecimos tanto bien? ¿quién nos hizo dignos de tanta gracia, excelencia y grandeza? Ya hemos visto lo que deseábamos, ya hemos alcanzado lo que buscábamos, ya hemos hallado nuestra ciudad y asiento, sean dadas gracias al Señor de lo criado, y a nuestro Dios Huitzilopochtli; y yéndose à descansar por aquel día, señalaron el lugar el cual pintan de esta manera.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, 42-45).
Fuente bibliográficas:
- El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Clementina Battcock y Paloma Vargas. El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 2024.
- Crónica mexicana. Hernando Alvarado Tezozómoc. Crónica mexicana, escrita por D. Hernando Alvarado Tezozómoc hacia el año MDXCVIII; anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado Relación del origen de los indios que habitan esta Nueva España según sus historias, y de un examen de ambas obras, al cual va anexo un estudio de cronología mexicana por el mismo Orozco y Berra. Ed. José María Vigil. México: Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878. Edición digital en Apple Books: Crónica mexicana (Apple Books). La edición electrónica fue publicada por la Secretaría de Cultura en 2017.

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