
Descripción de la imagen:
En esta imagen observamos dos personajes principales, los cuales se distinguen por su vestimenta, los macehuales solo tenían su maxtlatl, especie de tapa rabo, mientras que los principales traían además una tilma, especia de capa.
En medio vemos el cerro y sabemos que es Cohuatepec por la serpiente que está a medio cerro, ya que Coahuatepec significa cerro de serpientes, de Coatl, serpiente y Tepetl, cerro.
Debajo del cerro vemos agua con abundantes peces y milpas alrededor, así como árboles con muchos pájaros, lo cual nos indica que era un lugar muy fértil.
A los mexicas les gustó mucho este lugar y deciden quedarse ahí, lo que desató la ira de Huitzilopochtli, quien les indica que ese no es el lugar prometido, el lugar prometido lo dibuja el tlacuilo en la parte superior derecha, con un nopal que tiene como raíz un corazón, que será el corazón de Cópil, mismo que aun vemos en la bandera de México.
En la parte superior izquierda vemos una especie de bandera, pantli, con un venado encima, seguramente nos indica la fecha, que es Mázatl o posiblemente indique el linaje del personaje.
La anotación de la izquierda dice: “en este paraje hicieron las presas y acequias de agua para regar sus sementeras, adonde cogían mucho maíz y mucha pesquería, porque eran los primeros pasados el agua…”
Lo que nos dice el Códice Ramírez sobre el dibujo 2:
“Llegados los restantes del Real con su caudillo y arca al pueblo que ahora se dice de Tuta, iba la gente bien disminuida por las divisiones que habían hecho, y así estuvieron allí harto tiempo rehaciéndose de gente y bastimentos, asentando en un cerro que se dice Cohuatepec, que quiere decir el cerro de as culebras. Puestos allí mandó el ídolo en sueños á los sacerdotes que atajasen el agua de un rio muy caudaloso que por allí pasaba, para que aquel agua se derramase por todo aquel llano, y tomase en medio aquel cerro donde estaban; porque les quería mostrar la semejanza de la tierra y sitio que les había prometido. Hecha la presa se extendió y derramó aquella agua por todo aquel llano haciéndose una muy hermosa laguna, la cual cercaron de sauces, álamos, sabinos etc. Se crio en ella mucha juncia y espadaña, por cuya causa la llamaron Tula que quiere decir lugar de la juncia o espadaña. Comenzó á tener grande abundancia de pescado y de aves marinas como son patos, garzas, gallaretas, de que se cubrió toda aquella laguna con otros muchos géneros de pájaros que hoy en día la laguna de México en abundancia de pescado y de aves marinas como son patos, garzas, gallaretas, de que se cubrió toda aquella laguna con otros muchos géneros de pájaros que hoy en día la laguna de México en abundancia cría. Se hinchó así mismo aquel sitio de carrizales y flores marinas, donde acudían diferentes maneras de tordos unos colorados y amarillos, cuya armonía con el canto de las aves que estaban por las arboledas, quo no eran menos se puso deleitoso y ameno aquel lugar, el cual pintan en esta forma.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, 29-30).
Sin embargo, este no era el lugar que Huitzilopochtli tenía designado para los mexicas, entendiendo por Huitzilopochtli a la facción de líderes que, en nombre de este dios, lideraba a los mexicas, pero como en todos los grupos sociales, existen disidentes, quienes re revelaron en contra de esta facción y les costó la vida:
“Estando los Mexicanos en este lugar tan deleitoso olvidados de que les había dicho el ídolo que era aquel sitio solamente muestra y dechado da la tierra que les pensaba dar, comenzaron á estar muy de propósito, diciendo algunos que allí se habían de quedar para siempre y que aquel era el lugar electo de su Dios Huitzilopochtli, que desde allí habían de conseguir todos sus intentos siendo señor de las cuatro partes del mundo etc. Mostró tanto enojo de esto el ídolo que dijo á los sacerdotes; “¿quién son éstos que así quieren traspasar y poner objeción á mis determinaciones y mandamientos? ¿Son ellos por ventura mayores que yo? decidles que yo tomaré venganza de ellos antes de mañana porque no se atrevan a dar parecer en lo que yo tengo determinado, y sepan todos que a mí solo han de obedecer.” Dicho esto, afirman que vieron el rostro del ídolo tan feo y espantoso que a todos puso gran terror y espanto. Cuentan que aquella noche estando todos en sosiego oyeron a una parte de su Real gran ruido, y acudiendo allá por la mañana, hallaron a todos los que habían movido la plática de quedarse en aquel lugar, muertos y abiertos por los pechos, sacados solamente los corazones, y entonces les enseñó aquel crudelísimo sacrificio que siempre usaron, abriendo a los hombres por los pechos, y sacándoles el corazón lo ofrecían á los ídolos diciendo que su dios no comía sino corazones. Hecho este castigo, Huitzilopochtli mandó a sus ayos que deshicieran la represa y reparos de la toma del agua con que se hacía aquella laguna, y que dejasen ir el rio que habían represado por su antiguo curso, lo cual pusieron luego por obra, y desaguándose por allí toda aquella laguna quedó aquel lugar seco de la manera que antes estaba. Viendo los Mexicanos la esterilidad en que había quedado aquel lugar pasado algún tiempo, considerando que ya estaría desenojado su Dios, le consultaron, y mandó que alzaran el real y así salieron de aquellos términos de Tula el año de 1168. Vinieron marchando hacia la gran laguna de México con el mismo orden y estilo que queda dicho, haciendo algunas pausas, sembrando y cogiendo sin tener encuentro de importancia con la gente de por allí, aunque siempre iban con recelo y pertrechándose hasta venir á llegar á un cerrillo llamado Chapultepec, que quiere decir cerro de las langostas donde tuvieron contradicción como luego se dirá, el cual pintan de esta suerte.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, 30,31).
Al leer este tipo de relatos que entre los mexicas se transmitía de manera oral por generaciones, podemos notar el sincretismo con el éxodo judío que aparece en el antiguo testamento, lo cual hizo que la conquista espiritual fuera tan exitosa.
Fuente bibliográficas:
- El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Clementina Battcock y Paloma Vargas. El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 2024.
- Crónica mexicana. Hernando Alvarado Tezozómoc. Crónica mexicana, escrita por D. Hernando Alvarado Tezozómoc hacia el año MDXCVIII; anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado Relación del origen de los indios que habitan esta Nueva España según sus historias, y de un examen de ambas obras, al cual va anexo un estudio de cronología mexicana por el mismo Orozco y Berra. Ed. José María Vigil. México: Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878. Edición digital en Apple Books: Crónica mexicana (Apple Books). La edición electrónica fue publicada por la Secretaría de Cultura en 2017.

Pingback: El Códice Ramírez - Vasallo Historiador