
Esta lámina se sitúa en el Capítulo 5 y la lámina 6 sitúa la imagen en el capítulo 12 pero no tiene que ver con el texto que aparece en dicho capítulo.
Este artículo será muy interesante porque aquí podremos contrastar las distintas fuentes primarias para conocer cómo se contradicen con las fechas y cómo algunas nos dicen que el águila está devorando a una serpiente, otras un pájaro, otras nada.
Descripción de la imagen:
En la lámina 3 podemos observar a tres personas, dos hombres a los extremos, a los cuales podemos identificar por sus máxtlatl, tapa rabos y en medio una mujer, con su Huipil, seguramente simbolizando a Chimalma, madre o acompañante de Huitzilopochtli y una de las líderes en su salida de Chicomoztoc, quien está indicando el rumbo a seguir, representado con su dedo índice apuntando hacia el frente.
Recordemos de Chicomoztoc viene del náhuatl Chicome (siete), oztotl (cueva) y co (lugar). La lámina tiene a su izquierda una apertura con el fondo negro, la cual simboliza la cueva de donde salieron los mexicas rumbo a la tierra prometida por Huitzilopochtli.
Llevan arcos (tlahhuītōlli) y flechas (mītl), herramientas esenciales para los cazadores-recolectores y en su mano llevan un chiquihuite o canasta de fibra de maguey, lo que nos indica que eran cazadores-recolectores antes de asentarse en un lugar fijo.
También podemos observar que el primero lleva cacles, sandalias, lo cual nos indica su rango, seguramente era Cuauhtloquetzqui, uno de los líderes de esa migración y con quien inicia el capítulo V.
En el piso podemos observar un cambio de color de izquierda a derecha, de verde pasa a rojizo, lo cual indica que en su andar cambiaron de territorio y tipo de biodiversidad.
Finalmente, al fondo a la derecha, hacia donde señala la mujer (identificada frecuentemente como Chimalma), se observan elevaciones y lo que parece ser un cuerpo de agua, el cual representa el Valle de México y el sistema de lagos donde finalmente fundarían Tenochtitlan.
Chimalpáhin pareciera que describe esta imagen:
“Mientras venían avanzando a pie por todos estos parajes, cazaban, flechaban y comían venados, conejos, culebras, fieras y aves, y otros muchos animales: se sustentaban con las presas de la caza, con sus arcos y flechas se procuraban de comer, traían sus carcajes y sus vestidos de pieles, se acostaban en hamacas; y porque se procuraban de comer con sus arcos, por eso se les llamaba teochichimecas. Así mismo se sustentaban cultivando y cosechando maíz, chile, jitomate y calabaza.” (Chimalpáhin, Memorial de Culhuacan, p. 91).
Capítulo 5, titulado; “De cómo los mexicanos, avisados de su dios, fueron a buscar el tunal y el águila y cómo lo hallaron, y del acuerdo que para el edificio tuvieron.”
El sacerdote Cuauhtloquetzqui les habló así a los mexicanos, mencionando a Copil.
De acuerdo con Durán, el Águila vivía en el tunal, mas no menciona si está comiendo algo o no.
“Han de saber, hijos míos, que esta noche me apareció nuestro dios Vitzilopochtli y me dijo que ya se acuerden cómo llegados que fuimos al cerro de Chapultepec, estando allí su sobrino Copil, había inventado hacernos guerra y cómo por su mandado y persuasión las naciones nos cercaron y mataron a nuestro capitán y caudillo y a nuestro señor y rey Vitziliuitl, echándonos de aquel lugar, al cual mandó le matásemos y le matamos y sacamos el corazón, y puestos en el lugar que él nos mandó le arrojé yo entre las espadañas, el cual fue a caer encima de una peña, y según la revelación que esta noche me mostró, dice que este corazón ha nacido un tunal encima de esta piedra, tan lindo y coposo que encima del hace su morada una hermosa águila: este lugar nos manda que busquemos y que hallado nos tengamos por dichosos y bien aventurados, porque este es el lugar de nuestro descanso y de nuestra quietud y grandeza: aquí ha de ser ensalzado nuestro nombre y engrandecida la nación mexicana; ha de ser conocida la fuerza de nuestro poderoso brazo, y el ánimo de nuestro valeroso corazón, con que hemos de sujetar a todas las naciones, así cercanas como lejanas, sujetando de mar a mar todos los pueblos y ciudades, haciéndonos señores del oro y de la plata, de las joyas y piedras preciosas, plumas, y haciéndonos señores de ellos у haciendas y de sus hijos y de sus hijas, y nos han de servir y ser sujetos y tributarios. Este lugar manda se llame Tenochtitlan para que en él se edifique la ciudad que ha de ser Reyna y señora de todas las demás de la tierra y a donde hemos de recibir a todos los demás reyes y señores y a donde ellos han de acudir como a suprema entre todas las demás; y así, hijos míos, vamos por entre estos tulares y espadañas, carrizales y espesura, que, pues nuestro dios lo dice, y en todo lo que nos ha dicho y prometido hemos hallado verdad, también la hallaremos ahora.” (Durán, Capítulo V, pp. 39, 40).
Tezozómoc nos escribe primero parte de lo que hacían mientras peregrinaban, donde, como vimos en la lámina 1 llevaban conejos y liebres vivas, dejaban algunas en las zonas áridas y se reproducían, mientras que en zonas fértiles, sembraban:
“En las partes que llegaban que era tierra inútil, dejaban conejos, liebres vivas, y se multiplicaban: y en partes que los apellidaban sus Dioses a caminar dejaban en mazorca el maíz, en partes en flor, y en partes la llevaban recién cogida la sementera, de manera que venían caminando, y haciendo labores, y casas, y torres a sus ídolos.” (Tezozómoc, Capítulo I, p. 383).
Después nos detalla la expulsión de Malinalxóchitl, quien se asienta en Malinalco así como la venganza de su hijo Copil, cuyo corazón sería la semilla donde crecería el tunal. Tezozómoc menciona que el Águila está posada sobre el nopal, no nos escribe que esté comiendo algo:
“Vueltos otra vez al primer asiento en Temazcaltitlan Teopantlan, les dijo el sacerdote Cuauhtlo quetzqui: hijos y hermanos míos, comencemos a| sacar y cortar céspedes de los carrizales, y de debajo del agua, hagamos un poco de lugar para sitio, adonde vimos el águila estar encima del tunal, que algún día querrá venir allí nuestro dios el Tlamacazqui Huitzilopochtli, y así cortaron alguna cantidad de céspedes”. (Tezozómoc, Capítulo III, p. 392).
El Códice Ramírez también retoma la leyenda de Cópil y menciona que el águila está sobre el nopal y que se alimenta de pájaros, no dice que los está comiendo, sino que al pie del tunal están los restos de los pájaros de los que se ha alimentado:
“Vueltos al lugar donde salieron, luego aquella noche siguiente apareció Huitzilopuchtli en sueños a uno de sus ayos, y le dijo: “ya estaréis satisfechos como yo no os he dicho cosa que no haya salido verdadera, y habéis visto y conocido las cosas que os prometí verán en este lugar donde yo los he traído. Pues espera que aún más os falta por ver, ya os acordáis cómo os mandé matar a Copil, hijo de la hechicera que se decía mi hermana. Yo os mandé que le sacaras el corazón y lo arrojaras entre los carrizales y espadañas de esta laguna, lo cual hicisteis. Sabed pues que ese corazón cayó sobre una piedra y de él salió un tunal, y está tan grande y hermoso que una águila habita en él y allí encima se mantiene y come de los mejores y más galanos pájaros que hay. Y allí extiende sus hermosas y grandes alas y recibe el calor del sol y la frescura de la mañana, id allá a la mañana, que allí hallaréis la hermosa águila sobre el tunal y alrededor de él verán mucha cantidad de plumas verdes, azules, coloradas, amarillas y blancas de los galanos pájaros con que esa águila se sustenta, y a este lugar donde hallaréis el tunal con la águila encima le pongo por nombre Tenuchtitlan.” (Códice Ramírez, p. 99).
Chimalpáhin menciona el nopal, pero no menciona siquiera al águila y nos da la fecha de 1325:
“Con este año, 2 Calli, 1325, comienza la relación acerca de cómo llegaron y entraron a México Tenochtitlan los antiguos chichimecas Mexitin… Dijo Axolohua a sus compañeros: “Allá he visto a Tláloc, que me habló y me dijo: Se ha fatigado mi hijo Huitzilopochtli viniendo acá; aquí estará su casa, y será preciosa para que en ella vivamos juntos sobre la tierra”. Cuando les hubo dicho esto a sus compañeros, fueron enseguida a mirar y vieron allí un nopal; y en cuanto lo vieron, los mexicas se pusieron a barrer al pie del nopal y aderezaron el sitio. Luego los mexicas se asentaron en medio de los tules y de las cañas; allá se asentaron penosamente en medio de los tules y de las cañas; allá se asentaron penosamente, y entre llantos andaban pescando en el agua. Después de barrer y limpiar al pie del nopal, erigieron allí un altar de tierra.” (Chimalpáhin, Tercera relación, p. 207, 213).
Por su parte, el Teocalli de la Guerra Sagrada ubicado en el Museo Nacional de Antropología e Historia aparece el águila sobre el nopal, pero tampoco está devorando una serpiente, sino que cerca del pico tiene el famoso Atl Tlachinolli (agua-fuego, símbolo de guerra). Un contexto completamente teológico y político, es decir, la guerra ritual que alimentaba al sol y la guerra que le permitía ser ese imperio que llegó a ser.

El Códice Mendoza también muestra el Águila sobre el nopal, como raíz el corazón de Cópil pero tampoco está comiendo una serpiente:

Como pudimos leer en estas fuentes, ninguna de las que aquí analizamos menciona al Águila devorando a la Serpiente, entonces, ¿de dónde sale la el símbolo que vemos en la Bandera de México? De dos fuentes:

Chimalpáhin en su Segunda Relación:
“Le dijo nuevamente Cuauhtlequetzqui a Ténoch: “Ténoch, ya llevamos aquí algún tiempo, ve a ver cómo está [el sitio] entre los tules y las cañas donde sepultaste el corazón del adivino Cópil; porque nuestro dios Huitzilopochtli me dijo que allí germinaría el corazón de Cópil, y tú, Ténoch, irás a ver cómo allá ha brotado un nopal, que es el corazón de Cópil; sobre él está posada una águila, que apresa entre sus garras y destroza una serpiente y la devora. Aquel nopal eres tú, Ténoch, y el águila que verás soy yo, y ésa será nuestra gloria; pues mientras dure el mundo, jamás se perderá la fama y la gloria de México Tenochtitlan”. Esto sucedió en tiempos de Huehue Huitzil-íhuitl, tlatohuani de los mexicas, cuando llevaba 55 años gobernando. Termina el año 10 Calli.” (Chimalpáhin, Segunda Relación, p. 161).
Y en la Lámina 6 de Durán, en la cual se ve claramente el nopal sobre el agua, un águila sobre el nopal devorando una serpiente y alrededor de ellos, los sacerdotes y principales viendo la señal de la tierra prometida por Huitzilopochtli.

Debajo del nopal está el corazón de Cópil.
El nopal tiene tunas y el agua tiene los animales lacustres de los que se alimentarían y con los que comerciarían, pescados, ranas:
Si quieres conocer más sobre el emblema del escudo nacional, te recomiendo el libro del historiador Guillermo Correa Lonche, El águila y la serpiente: El problema del origen prehispánico del Escudo Nacional Mexicano.
Fuentes consultadas:
Anales de Tlatelolco. (2004). Conaculta.
Badock, C., & Vargas, P. (2024). El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Fondo de Cultura Económica.
Chimalpáhin, Domingo. (2003). Las Ocho Relaciones y el Memorial de Colhuacan, Tomo I. Cien de México.
Durán, D. (1867). Historia de las Indias de la Nueva España e islas de Tierra Firme (Tomo I). Imprenta de J. M. Andrade y F. Escalante.
Alvarado Tezozómoc, H., Orozco y Berra, M., & Vigil, J. M. (2017). Crónica Mexicana precedida del Códice Ramírez. [Versión digital]. Secretaría de Cultura. https://books.apple.com/mx/book/cronica-mexicana/id1202863320
Alva Ixtlilxóchitl, F. de. (2024). Historia de la nación chichimeca. Fondo de Cultura Económica.
Correa Lonche, G. (2021). El águila y la serpiente: El problema del origen prehispánico del Escudo Nacional Mexicano. Instituto Nacional de Antropología e Historia. https://books.apple.com/mx/book/el-%C3%A1guila-y-la-serpiente/id1591072509
Durán, D. (2002). Historia de las Indias de la Nueva España e islas de Tierra Firme (Tomo I). CONACULTA, Rafael Donis Lechón (Fotografías).
Brito, B., Guadarrama, M. A., & Baltazar, S. (2023). El Códice Boturini o Tira de la Peregrinación. Fondo de Cultura Económica; Instituto Nacional de Antropología e Historia.

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