
Con esta lámina empieza el primer capítulo de la obra Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme de Fray Diego Durán, llamado De dónde se sospecha que son los indios de estas Indias y Islas y tierra firme del Mar Océano.
Descripción de la imagen:
Hay varios elementos que saltan a la vista, vale la pena ir analizándolos:
Una cueva, como una de las cuevas del Chicomoztoc, lo cual nos indica un inicio nómada antes de la creación de grandes ciudades y templos majestuoso, un inicio completamente chichimeca, de lo cual se sentían muy orgullosos los mexicas.
Dentro de la cueva, está un hombre principal, lo sabemos por tu tocado en la cabeza, sus sandalias, su tilma, una especie de capa y está sentado sobre un petate, mientras que la mujer, seguramente su esposa, con un peinado recogido, descalza y está sentada en el suelo.
Podemos ver dos conejos, Tochtli, animal muy importante para los mexicas, la cara de la luna para los mexicas tenía forma de conejo, tenían en su calendario una fecha llamada conejo, que no era de buena suerte, y también era fuente de proteína.
Podemos apreciar un pájaro sobre el cerro y un águila sobre el nopal, con una serpiente caminando hacia ella.
Vemos dos huevos en una canasta, símbolo de vida o fuente de proteína.
Una planta y otro nopal, el cual tiene a sus lados a dos guerreros con sus arcos, flechas carcaj, han de ser principales por su tocado en la cabeza, su tilma y tienen sandalias puestas.
Capítulo I: “De dónde se sospecha que son los indios de estas Indias y Islas y tierra firme del Mar Oceano.”
El capítulo trata del origen de los mexicanos de acuerdo con Durán, en donde llega a decir que provienen de judíos, incluso basándose en la Biblia.
“Si considerado su modo de vivir, sus ceremonias, sus ritos y supersticiones, sus agüeros e hipocresías, tan emparentadas y propias de las de los judíos, que en ninguna cosa difieren; para probación de lo igual será testigo la Sagrada Escritura, donde clara y abiertamente sacaremos ser verdadera esta opinión, y algunas razones bastantes que para ello daremos”. (Durán, Tomo I, Capítulo I, p. 1).
Debemos de entender el contexto de sus palabras. Los judíos a través de la historia han sido un pueblo odiado, sojuzgado y discriminado, si antes fueron esclavos de los egipcios, después de la crucifixión de Jesús fueron odiados ahora por algunos católicos o cristianos extremistas, siendo que Jesús, Pedro y Pablo eran judíos también.
Este libro se escribió en el Siglo XVI, cercano a las fechas en que los judíos fueron expulsados de España, por lo que el odio hacia ellos estaba muy reciente. Para que veamos que no solo la Alemania Nazi fue cruel con ellos.
Con este contexto, entendemos por qué todos los vicios y carencias las pone Durán en los indígenas y les atribuye un pasado judío.
Sobre la cueva que aparece en el dibujo, entra a detalle con estas líneas:
“Porque la noticia que tengo de su origen y principio no es más, ni ellos saben dar más relación, sino desde aquellas siete cuevas donde habitaron tan largo tiempo, las cuales desampararon para venir a buscar esta tierra, unos primero, otros después, y otros muy después, hasta dejarlas desiertas. Estas cuevas son en Teoculuacan, que por otro nombre se llama Aztlan, tierra de que todos tenemos noticia caer hacia la parte del Norte y tierra firme con la Florida; por tanto, desde este lugar de estas cuevas daré verdadera relación de estas naciones.” (Durán, Tomo I, Capítulo I, p. 8).
“Tendremos por principal fundamento el ser esta nación y gente indiana advenediza , de extrañas y remotas regiones, y que en su venida a poseer esta tierra, hizo un largo y prolijo camino, en el cual gastó muchos años y meses para llegar a ella, como de su relación y pinturas se colige, y como de algunos viejos ancianos, de muchos días , he procurado saber para sacar esta opinión en limpio : y dado el caso que algunos cuenten algunas falsas fábulas , conviene a saber : que nacieron de unas fuentes y manantiales de agua; otros que nacieron de unas cuevas ; otros que su generación es de los dioses , etc.” (Durán, Tomo I, Capítulo I, p. 2).
Aquí podemos leer que Fray Diego Durán, al igual que Sahagún, se dieron a la tarea de platicar con los naturales, sobre todo los de mayor edad, para conocer la historia como se la habían enseñado desde niños, recordemos que, si bien había códices, no todos los sabían leer, por lo que la información y educación se pasaba de boca en boca y era memorizada.
Chimalpáhin también da dos posibles orígenes a los mexicas antes de su llegada a Aztlan, dice que vienen de Asia, África o Europa. Menciona que Henrico Martínez, nahuatlato del Santo Oficio, aseveró que, en Polonia, en una provincia llamada Curlandia, había personas muy parecidas a los chichimecas. Aunque también retoma el tema bíblico al decir que “mas no es posible saber de cuál de los tres hijos de Noé descienden los antiguos chichimecas, si de Jafet o de Sem o de Cam.” (Chimalpáhin, Cuarta Relación, pp. 309 – 313).
Chimalpáhin escribe a manera de Anales, es decir, por años, por lo que nos indica la fecha en que ocurrió el desembarque de los chichimecas en Aztlan, datándolo en la fecha “1 Tochtli, transcurridos 50 años desde el nacimiento de Jesucristo…donde partieron para venir remando hasta desembarca en el sitio llamado Aztlan, donde se establecieron.” (Chimalpáhin, Cuarta Relación, pp. 307, 309).
Tezozómoc también nos indica algo muy similar:
“La venida de estos Mexicanos muy antiguos, de la parte que ellos vinieron, tierra, y casa antigua llamada hoy día Chicomoztoc que es casa de siete cuevas cavernosas. segundo nombre llama Aztlan, que es decir asiento de la Garza, (o abundancia de ellas). Tenían en las Lagunas, y su tierra Aztlan un Cú, y en ella el templo de Huitzilopochtli, Ídolo, Dios de ellos, en su mano una flor blanca, en la propia rama del grandor de una rosa de Castilla, de más de una vara en largo, que llaman ellos, de suave olor. Antiguamente ellos se jactaban llamar Aztlantlaca.
Otros les llamaron Aztecas Mexitin, que este nombre de Mexitin quiere decir Mexicano: como más claro decir al lugar manantial de la uva, así Mexi, como si del Maguey saliera manantial.” (Tezozómoc, Capítulo I, p. 381).
Sobre la imagen de los conejos y los nopales, tanto El Códice Ramírez como los Anales de Tlatelolco los mencionan como parte de su alimentación:
“De Colhuacan Chicomóztoc Quineuhyan salieron nuestros abuelos hacia todos los pueblos. Salieron de su morada, que era una cueva llamada Chicomóztoc, en el año 1 Ácatl 1051, en el día de signo 1 Cipactli. Después de salir, durante 13 años anduvieron caminando por entre magueyales y cactales. Sus tilmas y mastles eran de cuero; sus sandalias, sus cunas circulares, sus arcos y ajorcas eran de palma; comían culebras, conejos, venados, plantas espinosas, tunas agrias y nopales.” (Anales de Tlatelolco, Capítulo VI, pp. 54, 55).
“Toda la vida se les iba en cazar venados, liebres, conejos, comadrejas, topos, gatos monteses, pájaros, culebras, lagartijas, ratones, langostas, gusanos, con lo cual, y con yerbas y raíces, se sustentaban. En la caza estaban bien diestros y tan codiciosos de ella que, a trueque de matar una culebra, o cualquiera otra sabandija, se estaban todo el día en cuclillas, hechos un ovillo tras una mata acechándola; sin cuidado de coger, ni sembrar, ni cultivar. Dormían por los montes, en las cuevas y entre las matas y las mujeres iban con sus maridos a los mismos ejercicios de caza dejando los hijuelos colgados de una rama de un árbol, metido en una cestilla de juncos, bien hartos de leche hasta que volvían con la caza. Estos Chichimecas son los naturales de esta tierra, que por ser pocos y vivir en las cumbres de los montes, estaban todos los llanos y mejores sitios desocupados, los cuales poblaron los Nohuatlaca viniendo de otra tierra hacia el norte, donde ahora se han descubierto un reino que llaman el Nuevo México. En esta tierra están dos provincias, la una llamada Aztlan, que quiere decir “lugar de garzas”, y la otra se dice* Teuculhuacan, que quiere decir “tierra de los que tienen abuelos divinos”, en cuyo distrito están siete cuevas de donde salieron siete caudillos de los Nahuatlaca, que poblaron esta Nueva España, según tienen por antigua tradición y pinturas.” (Códice Ramírez, Capítulo IV, pp. 77, 78).
Es interesante ver que Durán sitúa Aztlan en La Florida mientras que el Códice Ramírez lo sitúa en Nuevo México.
Fuentes consultadas:
Anales de Tlatelolco. (2004). Conaculta.
Badock, C., & Vargas, P. (2024). El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Fondo de Cultura Económica.
Chimalpáhin, Domingo. (2003). Las Ocho Relaciones y el Memorial de Colhuacan, Tomo I. Cien de México.
Durán, D. (1867). Historia de las Indias de la Nueva España e islas de Tierra Firme (Tomo I). Imprenta de J. M. Andrade y F. Escalante.
Alvarado Tezozómoc, H., Orozco y Berra, M., & Vigil, J. M. (2017). Crónica Mexicana precedida del Códice Ramírez. [Versión digital]. Secretaría de Cultura. https://books.apple.com/mx/book/cronica-mexicana/id1202863320
Alva Ixtlilxóchitl, F. de. (2024). Historia de la nación chichimeca. Fondo de Cultura Económica.
Durán, D. (2002). Historia de las Indias de la Nueva España e islas de Tierra Firme (Tomo I). CONACULTA, Rafael Donis Lechón (Fotografías).

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