
Descripción de la imagen:
En esta imagen vemos a Moctezuma Ilhuicamina dirigiendo la batalla. No aparece su glifo, pero el capítulo que hace alusión a esta lámina nos indica que esta fue su primer batalla como tlatoani.
Lo vemos sentado con en su Icpali pero ya sobre unos escalones, indicativo de que ya tenían más recursos, tanto es así, que es en el período de Moctezuma Ilhuicamina en donde inicia la construcción del Templo Mayor.
Frente a Moctezuma Ilhuicamina podemos ver a un guerrero ocelote luchando en contra de un chalca. Al final la guerra la ganarían los mexicas pero fue una guerra muy larga, tanto que perdieron varias batallas los mexicas, entre ellas, una en que capturan a un principal mexica, de nombre Tlacahuepan, de quien ya escribimos en otra entrada y es a quien podemos ver encima del promontorio que pidió que le construyeran, similar al que vemos con los voladores de Papantla, desde donde se arrojó por voluntad propia, con el argumento de que prefería morir que ser señor, como lo querían nombrar, de los chalcas.
Debajo vemos dos muertos más, tomando en cuenta esta parte de la crónica, también son mexicas muertos a manos de sus enemigos chalcas, de esos que fueron capturados junto con Tlacahuepan.
Lo que nos dice el Códice Ramírez sobre el dibujo 11:
Nombramiento de Moctezuma y se instaura por primera vez que, al asumir el poder, vayan a guerra por prisioneros para ser sacrificados.
La guerra contra Chalco comenzó porque les pidieron piedras para construir su Templo y los chalcas lo tomaron como una afrenta, por lo que entraron en guerra.
“Llegados a las manos los dos ejércitos, pelearon con tanto valor, que todo el día en peso gastaron en combatirse sin reconocerse ventaja los unos a los otros, muriendo de ambas partes gran número de gente, y departiéndolos la noche los Mexicanos se retiraron a su ciudad temiendo alguna celada de sus pueblos que antes habían vencido no se levantaran contra ellos, y para que los Chalcas se cansaran, los Mexicanos por orden de Tlacaellel, hizo que cinco días arreo por sus escuadras y remudas escaramucearan con los Chialcas, y en estas escaramuzas los de Chalco llevaban lo peor, y al sexto día los Mexicanos salieron algo consolados, y descansados, y bien aderezados, y hallando a los enemigos el sitio que los habían dejado, arremetieron los Mexicanos con tan gran ímpetu y los hirieron retirar hasta Tlapitzahuayan, y así pasaron dejando guardas los unos y los otros, hasta que se pasaran otros cinco días. En esta ocasión, hizo voto Motecuzuma y Tlacaellel, y los de su corte de hacer una famosa fiesta a su Dios, y que el sacrificio había de ser a costa de las vidas y sangre de los Chalcas, y que había de ofrecer a su Dios en sacrificio de fuego todos los que cautivaran.Al quinto día volvieron a cargarse los dos ejércitos, y al cabo los Mexicanos hicieron retirar a los Chalcas, hasta un lugar que llaman Cohuatitlan que cae hacia la parte de Tepopolan, en el cual alcance murió gran número de Chalcas, y dicen que no quedó indio ni muchacho del ejército mexicano, que no prendiese uno ó dos de los Chalcas ó los matase, de suerte que los cautivos fueron más de quinientos, y en llegando a México los sacrificaron a su Dios, por cumplir el voto.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, Fragmentos 225, 226.).
Muchos muertos en la batalla contra Chalco
Volvemos a confirmar que es un error pensar que las batallas que libraban los mexicas eran exclusivamente par cautivar, cuando las fuentes nos indican que hubieron muchos muertos.
“Los Mexicanos engolosinados de carne humana, volvieron otro día a la batalla, y encontrando a los Chalcas entre Tepopolan y Amecameca, se trabaron de nuevo y de ambas partes hubo muchos muertos y cautivos, peleando todo el día, hasta que la noche los departió; en esta refriega los Cholcas mataron a tres hermanos de Motecuzuma, y entre los cautivos que llevaron, prendieron a un primo hermano del Rey de México, muy valeroso y esforzado mancebo, llamado Ezhuahuacatl.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, Fragmentos 226.).
Sacrificio de Tlacachuepan o Ezahuahuacatl, un ejemplo que debió haber emulado Moctezuma Xocoyotzin cuando los castellanos lo amenazaron para hacerlo prisionero.
“La guerra en que más dificultad tuvo fue la de la provincia de Chalco, porque como queda dicho era gente casi tan valerosa como los Mexicanos, y así estuvieron mucho tiempo en rendirlos: acaecieron en esta guerra grandes hechos y valentías de prodigios extraordinarios, entre los cuales fue uno muy digno de memoria; porque acaeció que habiendo preso los de Chalco algunos Mexicanos, fue entre ellos un hermano del Rey, al cual en su modo y autoridad conocieron que era tal persona, y teniéndole preso los de Chalco le quisieron elegir por su Rey, y dándole la embajada hizo donaire de ello y respondió que si querían que fuera su Rey le trajeran el madero más alto que hallaran y arriba le pusieran un tablado. Los de Chalco, pensando que era modo aquel para ser ensalzado por su Rey, obedecieron y pusieron en la plaza un madero altísimo y en la cumbre un tablado donde se subió este hermano del Rey mexicano, y abajo, al pie del madero hizo poner a los demás Mexicanos que habían cautivado con él, y puesto en la cumbre con unas flores en la mano estaban atentos todos los de Chalco a ver que les diría, y él comenzando a cantar y bailar, habló con sus compañeros diciéndoles: “Oh valerosos Mexicanos, a mí me quiere hacer su Rey esta gente; nunca permitan los dioses que yo me pase a los extraños, haciendo traición a los míos, porque no lo lleva de suelo ni generación noble. Por tanto, ustedes antes mueran que dejarse a la parte de sus enemigos: y porque tomen ejemplo en mí, miren como yo hago; y diciendo esto se arrojó de la cumbre abajo, y se hizo pedazos. Se quedaron espantados y asombrados los de Chalco, y así tomaron luego a los demás cautivos mexicanos y allí los mataron diciendo: “Muera, muera gente tan terrible como esta, de tan endemoniados corazones.” Este suceso pintan en esta forma que se sigue. De este suceso tomaron por agüero los de Chalco que habían de ser vencidos de los Mexicanos, porque dicen que luego aquella noche se aparecieron dos búhos, que se respondían el uno al otro y decían palabras en lengua mexicana con que daban a entender la destrucción de Chalco. Y así fue que acudiendo este Rey en personas a la guerra con todo su poder destruyó aquel Reino tan valeroso, y como queda referido pasando los términos de la sierra nevada, fue conquistando hasta los últimos términos de aquella parte dando vuelta al medio día, ganando, y sujetando todos los de tierra caliente, que se llamaban Tlalhuicas.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, 103-105).
“En esta refriega los Cholcas mataron a tres hermanos de Motecuzuma, y entre los cautivos que llevaron, prendieron a un primo hermano del Rey de México, muy valeroso y esforzado mancebo, llamado Ezhuahuacatl, y conociéndolo los Chalcas le quisieron levantar por su Rey. Viniendo pues los Chalcas a elegir por Rey, les dijo que estaba muy bien, y que les rogaba que antes que lo eligieran, y él diera su consentimiento, les rogaba que le trajeran un madero de veinte brasas y que encima de él le hicieran un andamio para holgarse con los Mexicanos; a los cuales él había antes dicho que había de morir con ellos si a todos juntos no los libertaban, y que más quería morir que reinar, pues para aquello se había ofrecido a la guerra, lo cual hicieron los Chalcas con brevedad, y dándole aviso de cómo estaba hecho, salió con todos los Mexicanos presos, y les mandó poner un atambor en medio, y comenzaron todos a bailar al rededor del palo: después que bobo bailado, se despidió de sus Mexicanos diciéndoles: “Hermanos, yo me voy a morir como valeroso,” y diciendo esto comenzó a subir el palo arriba, y estando encima del tablado, que en la punta del palo estaba, tornó a bailar y cantar, y luego dijo en alta voz: Chalcas, han de saber que con mi suerte he de comprar sus vidas, y que han de servir a mis hijos y nietos, y que mi sangre real ha de ser pagada con la suya.” Y diciendo esto se arrojó del palo abajo, el cual se hizo muchos pedazos, de lo cual los Chalcas admirados y espantados, comenzaron a temerse de lo que había dicho, y luego sacrificaron a los demás presos flechándolos a todos, porque este era su modo de sacrificar, porque su Dios era el Dios de la caza, y así sacrificaban con flechas.” (Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, 226, 227 Fragmentos).
Derrota de Chalco
- “Aquí salieron los Chalcas aunque temerosos de un mal agüero, que de unos cuchillos habían tenido, y dándoles la batalla los Mexicanos salieron con la victoria de Amecameca y Chalco, y sosegaron a las mujeres y viejos, los cuales hicieron sus juramentos como vencidos. Otros dicen que duró esta guerra tres años. Vencidos los Chalcas mandó huehue Motecuzuma que a todos los que habían hecho su deber en esta guerra, que para señalarles por hombres de valor, que les agujeraran las narices y que entraran en México todos con unas plumas y joyas de oro colgadas de las narices a manera de bigotes, pasados de una parte a otra por medio de la ternilla, y así se hizo. Y lo mismo hicieron a los Chalcas que se habían mostrado valerosos en la guerra, igualándolos en la honra, pues en valor habían siempre iguales sido a los Mexicanos, y de aquí quedaron los unos con los otros por muy amigos y confederados.”(Códice Ramírez, Orozco y Berra / Virgil 1878, 228 Fragmentos).
Fuente bibliográficas:
- El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Clementina Battcock y Paloma Vargas. El Códice Ramírez. Hallado, casi perdido, publicado. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 2024.
- Crónica mexicana. Hernando Alvarado Tezozómoc. Crónica mexicana, escrita por D. Hernando Alvarado Tezozómoc hacia el año MDXCVIII; anotada por Manuel Orozco y Berra y precedida del Códice Ramírez, manuscrito del siglo XVI intitulado Relación del origen de los indios que habitan esta Nueva España según sus historias, y de un examen de ambas obras, al cual va anexo un estudio de cronología mexicana por el mismo Orozco y Berra. Ed. José María Vigil. México: Imprenta y Litografía de Ireneo Paz, 1878. Edición digital en Apple Books: Crónica mexicana (Apple Books). La edición electrónica fue publicada por la Secretaría de Cultura en 2017.
